Los problemas de estancamiento de agua en cubiertas y tejados

La construcción de una cubierta o un tejado requiere de una pequeña pendiente que evite los problemas de estancamiento de agua. La aparición de agua estancada en el tejado puede provocar un desequilibrio en la estructura, de ahí que sea uno de los trabajos de reparación y rehabilitación de cubiertas y tejados más demandado.

¿Cómo arreglar la pendiente de un tejado?

El estancamiento de agua no es un problema menor, ya que con el tiempo puede acarrear goteras y humedad en la casa, además de generar el crecimiento de vegetación no deseada. No acometer con urgencia la reparación y rehabilitación de cubiertas y tejados en esta situación puede provocar un daño irreparable en el techo del hogar.

Si la pendiente del tejado original no está lo suficientemente inclinada, la vivienda presentará con el tiempo problemas de estancamiento de agua en algunas zonas. Además de los problemas anteriores, el agua también puede deteriorar los materiales de la cubierta, por lo que los costes de reparación serían mayores.

Para reparar y rehacer las pendientes de los canales del tejado hay que utilizar hormigón y mortero. Una vez realizadas las nuevas pendientes se impermeabilizan todos los canales con caucho acrílico y una malla de fibra de vidrio de refuerzo. Todos estos materiales van a contribuir a evitar la aparición de grietas por las que pueda pasar el agua.

La reparación y rehabilitación de cubiertas y tejados permite por tanto que el agua no se estanque y la vivienda no sufra de goteras o filtraciones de humedad.